Una batalla bajo el sol
Dedicado a todos mis compañeros de la UDO Todo comenzaría con un grupo manifestando con pancartas en las afueras de la Universidad. Luego llegaría la Guardia Nacional, y el caos se desataría. El humo de las lacrimógenas nos nubló la visión de lo que considerábamos el campo de batalla. Recuerdo el olor a caucho quemado y el ardor insoportable en toda la cara, un ardor que en algún momento se volvía excepcionalmente doloroso. Aun así, seguíamos avanzando, con algo de miedo, pero firmes y decididos a dar batalla, como si fuésemos, en nuestra imaginación desaforada, valientes espartanos enfrentándose a los persas en las Termópilas. Se puede decir que era un día hermoso, con los rayos reflejándose en la vegetación que nos rodeaba y el mar que teníamos en frente dándole vida a las cosas, llenando cada rincón de luz. A lo lejos se divisaba un barco, y todo parecía, desde la distancia, transcurrir con normalidad. Desde el cerro Colorado podíamos ver las motos de alta cilindrada de ...